Cirujanos durante la operación

DRENAJES LINFÁTICOS

La importancia de un buen Drenaje Linfático Manual

masaje

Un mal funcionamiento del sistema linfático puede provocar serios problemas de salud, pues es el encargado de eliminar toxinas y aumentar la respuesta inmunitaria de nuestro cuerpo. Ayudar a drenar la linfa con las manos es una terapia muy útil que depura y protege. En general resulta beneficiosa, pero precisa de un profesional con una rigurosa enseñanza. En el 90% de los casos esta técnica se presenta como complementaria dentro de múltiples tratamientos. Entre otras muchas aplicaciones, el drenaje linfático manual está especialmente recomendado para reducir la hinchazón producida por una retención de líquidos. Pero su incorrecta aplicación puede provocar efectos contraproducentes, por ello es muy importante asesorarse sobre la formación de la esteticista o terapeuta que lo imparte.

Retención de líquidos. “El sistema linfático es el alcantarillado del cuerpo, porque elimina y arrastra las toxinas. Los ganglios, que se extienden por todo el organismo (bajo la piel del cuello, las axilas, las ingles etc.) ejercen de cisternas depuradoras”. El masaje mediante maniobras manuales, cuyo objetivo es favorecer el drenaje de la linfa (el fluido que ayuda a combatir las infecciones y enfermedades), contribuye a efectuar esta función cuando el sistema linfático no puede hacerla por sí mismo. Esa sustancia acuosa que se aloja entre los diferentes tejidos favorece el correcto funcionamiento del metabolismo, pero si se acumula resulta perjudicial. El cometido de este flujo es asegurar a las células sustancias nutritivas e impedir las infecciones mediante la producción de linfocitos y la depuración.

Es importante averiguar qué ocurre cuando no trabaja bien el sistema linfático: “Es como si en un brazo o una pierna hubiera una goma apretada que impidiera la evacuación; esto provocaría que esta extremidad llegara a hincharse”. Si el problema es muy severo llegan a producirse linfedemas, es decir, inflamaciones provocadas por la obstrucción linfática. Si no lo es tanto se habla de “mala circulación” o se aprecia una “retención de líquidos”. Asimismo, es frecuente que se les hinche el brazo a algunas mujeres operadas de cáncer de mama tras la extirpación de los ganglios axilares.

En la actualidad se estima que alrededor del 70% de la población padece de algún tipo de dificultad circulatoria del sistema linfático. Esto se debe sobre todo a la falta de ejercicio físico. Y es que la linfa no es impulsada por un mecanismo propio, sino que se desplaza cuando los vasos linfáticos son comprimidos por los músculos y tejidos que los rodean al contraerse. La vida sedentaria hace que disminuya ese bombeo, lo cual obstaculiza el retorno venoso y linfático. Dar un paseo diario a buen ritmo e incluir algunas horas de ejercicio a la semana. Elevar las piernas, por ejemplo dormir con el final de la cama un poco elevado. Realizar un buen drenaje linfático semanal serán buenas opciones para nuestras clientas.